UE. El Consejo de Transporte revisa la normativa del tacógrafo


El Consejo de Transporte de la UE, reunido el pasado 12 de diciembre en Bruselas, debatió sobre la propuesta de revisión de la Comisión Europea del reglamento relativo al tacógrafo (CEE nº 3821/85) que deben utilizar los conductores profesionales. Este Reglamento tiene como objetivo luchar contra el fraude en los actuales aparatos analógicos, reducir las cargas administrativas y armonizar el sistema de sanciones en relación con este aparato de control.

El Consejo ha alcanzado una orientación general parcial sobre el nuevo proyecto de reglamento que establece requisitos para la construcción, instalación, utilización y control de los tacógrafos (18148/11). El tacógrafo es utilizado en el transporte por carretera para supervisar el cumplimiento de las normas sobre tiempos de conducción y descanso, con el fin de garantizar la seguridad vial, mejorar las condiciones de trabajo de los conductores y promover la competencia leal entre las empresas de transporte. El objeto de esta revisión, que sustituirá a la regulación de tacógrafo 1985, es disminuir la vulnerabilidad del fraude del sistema y reducir la carga administrativa apoyándose en el pleno uso de las nuevas tecnologías y la introducción de un paquete de nuevas medidas reguladoras.

Esta orientación del Consejo no incluye la proposición de incorporar al permiso de conducción la tarjeta de conductor que se utiliza con el tacógrafo. Esta disposición será discutida más adelante, en paralelo con la propuesta de revisión de la directiva del permiso de conducción, presentada recientemente por la Comisión (16842/11), que también prevé la inclusión de las funcionalidades de la tarjeta de conductor en la licencia de conducir.

El texto acordado es un compromiso presentado por la presidencia y apoyado por una gran mayoría de las delegaciones. Sin embargo, algunas aún tienen inquietudes sobre ciertos puntos específicos. Una de las delegaciones desea ampliar las exenciones de la obligación de utilizar el tacógrafo, así como aumentar la exención del radio de las operaciones de transporte hasta los 150 km. Otras, argumentando que se debe excluir cualquier armonización de las sanciones, prefiere dejar de lado el requisito de que las sanciones deben estar en conformidad con las categorías de las infracciones definidas en la Directiva relativa a la legislación social sobre las actividades de transporte por carretera.

Esta propuesta contiene los siguientes elementos clave:

En cuanto al uso de la tecnología, la grabación manual actual de la ubicación del vehículo será sustituida por la grabación automatizada a través de posicionamiento por satélite. Por otra parte, la comunicación remota del tacógrafo que proporciona información básica sobre su cumplimiento permitirá la detección temprana de una posible manipulación o mal uso, permitiendo así que los agentes realizar mejor los controles en carretera y evitar controles innecesarios. Sin embargo, no habrá obligación para los Estados miembros de garantizar que las autoridades de inspección estén equipadas con los instrumentos necesarios para la detección a distancia. Además, el tacógrafo puede ser equipado con una interfaz que facilite su integración en sistemas de transporte inteligentes, sujeto a ciertas condiciones.

Los cambios normativos incluirán requisitos más estrictos para los talleres responsables de la instalación y calibración de tacógrafos. Con el fin de reducir la carga administrativa, la exención de la obligación de utilizar el tacógrafo, que los Estados miembros pueden conceder a ciertos usuarios – principalmente a las pequeñas y medianas empresas – se ampliará: el nuevo proyecto de reglamento introduce una exención uniforme para las operaciones de transporte dentro de un radio de 100 km, mientras que hasta ahora la exención está limitada a 50 km en algunos casos.

Las medidas reglamentarias se aplicarán dos años después de la publicación del Reglamento en el Diario Oficial de la Unión, con la excepción de las normas relativas a la aprobación y control de los talleres y el uso de las tarjetas de conductor, que serán de aplicación un año antes. El “tacógrafo inteligente”, es decir, la aplicación de la nueva tecnología por satélite, será obligatoria 40 meses después de establecer las especificaciones técnicas para el nuevo tacógrafo, i. e. probablemente en 2017 o 2018.

El Parlamento Europeo, cuya aprobación es necesaria para la adopción de esta revisión, aún tiene que discutir la propuesta.

La Comisión informó también en Bruselas sobre la situación de la propuesta de Reglamento respecto a las Orientaciones para el desarrollo de la Red Transeuropea del Transporte, que apuesta por la consecución de un sistema de transporte mallado en el que se prioriza la intermodalidad, la eficiencia económica y la sostenibilidad ambiental.

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