ASINTRA celebró su Asamblea General Electoral


Asamblea General Electoral de ASINTRA

Ayer, martes de 3 de mayo, ASINTRA celebró su Asamblea General Electoral en Ifema, contando con la asistencia de importantes autoridades de la Administración central y autonómica de transporte, la más alta representación del empresariado español de transporte de viajeros por carretera, así como diversas personalidades del sector de transporte.

Durante la Asamblea se eligió como presidente a Rafael Barbadillo, a Joaquín Tarazaga como secretario general, a Josu Aduriz como tesorero, así como al resto de vocales que componen la Junta Directiva.

Discurso del presidente de ASINTRA

Rafael Barbadillo, tras ser elegido por la Asamblea como presidente de ASINTRA, comenzó su intervención agradeciendo a todos los miembros de la Asamblea la confianza que le han depositado y aseguró que dará “lo mejor de mi mismo para estar a la altura de la responsabilidad que hoy me habéis encomendado y que quiero desempeñar contando con todos y con cada uno de vosotros”.

El nuevo presidente explicó que seguirá algunas normas de conducta, que han sido hasta ahora criterios básicos de actuación de ASINTRA, como son la unidad, la independencia y el trabajo en equipo. Además, uno de sus principales objetivos será dar la mayor transparencia y participación en las decisiones a todas las empresas y organizaciones integradas, a través de los órganos de gobierno de la Federación.

A continuación se refirió a la crisis económica que sufre España y anunció que, para encarar esta difícil realidad con éxito, la Federación está haciendo una serie de reformas, con cambios internos con una estructura más ligera y acorde, así como con un mayor uso de las tecnologías de la comunicación para potenciar los canales con sus asociados y Administraciones.

Asimismo, manifestó que todo apunta a que el consumo interno seguirá recortándose, lo que supondrá que la demanda de movilidad permanezca estancada, para lo que reclamó acelerar las reformas que permitan una mayor flexibilidad en la gestión para poder adaptar la oferta a la demanda, como pueden ser la introducción del código compartido o sistemas tarifarios relacionados con la demanda.

Barbadillo incidió también en el fuerte aumento del precio del combustible, que está provocando serios problemas en las empresas. En lo que va de año el aumento del gasóleo asciende ya a más de un 12% y a más de un 21% interanual, lo que unido al descenso de la demanda, está provocando un desfase entre la relación que venía manteniendo la variación de los costes en relación con la variación de las tarifas, con el correspondiente desequilibrio económico en las actividades sometidas a concesión. Por este motivo, solicitó a al Ministerio de Fomento una revisión extraordinaria, que no a cuenta, de las tarifas de los servicios regulares de uso general, al tiempo que recomendó la inclusión de cláusulas de revisión automática de precios de los contratos del resto de servicios.

Respecto a la reforma de la LOTT, puesta en marcha por Fomento, subrayó que debe servir para superar los actuales retos que tiene el sector: una mayor coordinación entre las políticas de transporte de las diferentes administraciones y diferentes modos, especialmente con el ferrocarril; ganar tamaño empresarial para poder competir en un entorno global; una mayor versatilidad de las empresas para ajustarse a los cambios de la demanda; un mayor uso de las tecnologías de la información por parte de las empresas de forma que permita otra relación con los clientes; una mejora de la imagen de los transportes colectivos; una mayor profesionalización del sector para mejorar la productividad y competitividad de las empresas; y la adecuación del baremo sancionador a la realidad económica del sector.

Para los servicios de transporte discrecional, regular de uso especial y turístico solicitó un marco de apoyo que fomente su consistencia económica, como es el Plan de Líneas de Actuación, Plata II, que no debe demorar más su aplicación, ya que en él se recogen un conjunto de medidas que contribuirán a la estabilidad de este tipo de servicios.

Aplaudió la modificación del Reglamento del IRPF por la que se crea el “Cheque Transporte”, como forma de potenciar el transporte colectivo en los desplazamientos al trabajo, aunque consideró que debe hacerse extensiva a las cantidades satisfechas en todo tipo de servicios de transporte regular de uso especial.

Como uno de los efectos más negativos de la crisis, destacó el incremento de la morosidad de las Administraciones Públicas, especialmente de la local y autonómica, por los graves efectos sobre la financiación de las empresas de transporte proveedoras de la Administración, en especial del transporte urbano y regular de uso especial, que están teniendo enormes problemas de financiación que les impiden afrontar sus gastos corrientes. Así afirmó que “desde ASINTRA consideramos prioritario articular los mecanismos necesarios para que las Administraciones sean las primeras cumplidoras de sus compromisos de pago a sus proveedores, cuando además se trata de un servicio público esencial, como es el transporte en autobús”.

Sobre la elaboración de una ley sobre movilidad sostenible, apostó por situar al autobús en el lugar que le corresponde, al ser el modo más sostenible. Para Barbadillo, esta ley debería contemplar la financiación de transporte público, así como las infraestructuras necesarias para que la prestación del servicio se realice con los mayores niveles de calidad, como son la habilitación de carriles bus en los ejes de penetración de las ciudades y la construcción de estaciones intermodales.

En este sentido se refirió a la reciente publicación, por parte de ASINTRA, del libro “El transporte en autocar, una solución sostenible para la movilidad de personas”, que pone en valor todas las virtudes del modo de transporte más seguro, económico, ecológico y socialmente rentable, como es el autobús.

En cuanto al entorno europeo aludió a la reciente publicación del Libro de Blanco de Transporte cuyo principal objetivo es la descarbonización del transporte, para lo que propone el uso de los modos menos contaminantes. “Aquí tenemos un importante papel que desarrollar, al ser el autobús el modo que menos emisiones de CO2 produce, siendo seis veces inferiores a las del vehículo privado, por lo que su promoción contribuye de manera activa a los objetivos fijados por la Comisión Europea”, recordó.

También, se ha presentado una propuesta de revisión de la actual Directiva Comunitaria que regula la fiscalidad de la energía para que ésta sea similar en todos los países, frente a la cual el nuevo presidente expresó su oposición ya que “supondría para España, la eliminación del gasóleo profesional y un incremento del precio por litro de un 8% aproximadamente, a lo que habría que añadir el IVA”. Igualmente, pretende modificar la fiscalidad del Gas Natural como carburante elevando la carga impositiva a casi el doble de la actual, momento en el que muchas empresas y administraciones están haciendo una apuesta por esta energía como forma de reducir las emisiones.

Ante esta situación y con la necesidad de potenciar “nuestro modo”, señaló la necesidad de incluir dentro de las excepciones de la citada Directiva, además del ferrocarril, el metro, el trolebús y el tranvía, al autobús por ser el modo de transporte colectivo más universal y accesible.

En este difícil escenario apostó por una voz fuerte y unida, que integre aún más si cabe, a todas las especialidades del transporte, tamaños de empresa y territorios. En definitiva, por un sector más cohesionado.

Finalmente traslado un mensaje de confianza y expresó su deseo de trabajar para contribuir a conformar el relevante papel del transporte de viajeros por carretera en la sociedad y economía del futuro. “Soy optimista sobre las perspectivas del sector y creo que estamos preparados para, superados los actuales retos, afrontar con éxito los nuevos y alcanzar grandes horizontes”, concluyó.

Clausura del director general de Transporte Terrestre del Ministerio de Fomento

A continuación tomó la palabra Manel Villalante, quien coincidió con Rafael Barbadillo en que el sector atraviesa por una situación complicada y de incertidumbre, cuya recuperación queda enmascarada por el incremento de los costes, especialmente el del carburante.

Para el director general de Transporte Terrestre el transporte en autobús es un servicio económico y social de primera magnitud, que garantiza la cohesión social y que es para muchos el único modo de transporte posible.

Así, abogó por adoptar fórmulas innovadoras en defensa del sistema de transporte público de viajeros y por la integración de servicios que ofrezcan a los usuarios una imagen con reconocimiento social.

Según Villalante, es fundamental hacer “más y mejor transporte público”, ganar cuota de marcado a través de una gestión más eficiente y la mejora de la calidad del servicio. “El autobús debe jugar un papel prioritario”, añadió.

Respecto a la reforma de la LOTT, adelantó que en dos semanas estará en el Consejo de Ministros para la primera lectura y que espera que sea “una realidad” en septiembre. El objetivo es defender la competencia y el acceso a un mercado regulado.

A su vez, la ley de movilidad sostenible permitirá un nivel de consenso que será lo más amplio posible y representará una oportunidad para poner el transporte público en el centro de las políticas de las administraciones local, regional y central.

El Director también subrayó la necesidad de mejorar y potenciar la imagen del sector, y de crear una identidad corporativa común que aúne los servicios concesionarios del Estado, dando una imagen de sistema integrado.

Para finalizar se comprometió a ofrecer diálogo, buscar complicidad, ilusión, empuje y sobre todo “pasar de las palabras a lo hechos”. “Es necesario poner en valor lo que el transporte público representa”, concluyó.

Tras la clausura de la Asamblea, las marcas Irisbus Iveco, MAN, Scania, VDL y Volvo ofrecieron un cóctel-almuerzo a los asistentes.

Deja un comentario