Posición de BUSINESSEUROPE ante el Libro Blanco de Transporte III


Visión sobre la estrategia propuesta II

3) Infraestructura moderna y financiación inteligente

Una buena infraestructura de transporte de calidad que esté equipado para satisfacer la demanda de todos los modos y las conexiones intermodales es un elemento esencial de la competitividad global de la UE y tendrá un papel clave en la consecución de la estrategia de la UE para 2020.

En cuanto a la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T) BUSINESSEUROPE apoya la creación de una red básica que esté compuesta de nodos y enlaces de la más alta importancia estratégica y económica en toda Europa, que no sólo se basa en la densidad de población, sino que también incluya una infraestructura estratégica de transporte de mercancías. En particular, debe ser garantizada una adecuada interconexión entre los principales puertos y los aeropuertos europeos con las otras redes. En este contexto, BUSINESSEUROPE considera que el objetivo de la Comisión para lograr una mejor interconexión para el año 2050 debería adelantarse, ya que es una prioridad absoluta. Asimismo, lamenta que sólo 5 de los 30 proyectos prioritarios se han completado en 2009 y cree que son necesarias las soluciones a los problemas.

Una red de transporte que funciona bien requiere importantes recursos. El Libro Blanco indica que la realización de la RTE-T requiere cerca de 550 mil millones de euros hasta el año 2020, de los cuales 215 mil millones de euros se refieren a la eliminación de los principales obstáculos. Dada la magnitud de la inversión requerida, es necesario dar prioridad a los proyectos, en estrecha colaboración con los gobiernos nacionales, y garantizar una coordinación europea eficaz.

La gran mayoría de la RTE-T es un proyecto financiado por los gobiernos nacionales, así es necesario un mayor compromiso en su nombre. La Comisión está estudiando la forma en que la infraestructura podría ser cada vez más auto-financiada y hacerla más atractivo para el sector privado, como consecuencia del aumento de las restricciones presupuestarias de los Estados miembros. Desde el punto de vista de BUSINESSEUROPE la inversión privada debería complementar la inversión pública, no reemplazarla. En este contexto, las asociaciones público-privadas (PPP) son un ejemplo de una solución financiera que puede ayudar a movilizar más recursos financieros, introducir más eficiencia y permitir una entrega más rápida y flexible de la ejecución. La falta de compromiso público, tanto a nivel comunitario como nacional es una preocupación clave y BUSINESSEUROPE cree que la importancia de la infraestructura en la política europea debería ser más destacada.

Cuando se trata de financiación de la UE, BUSINESSEUROPE cree firmemente que ésta debe centrarse en los tramos transfronterizos. Es necesario desarrollar criterios equitativos, transparentes y eficientes para identificar los proyectos que deben respaldarse, en función del valor añadido europeo del proyecto. Además, es necesario contar con un marco integrado de los fondos europeos para coordinar la financiación de la UE para el transporte. También es importante para sacar con mayor eficacia a la UE, los fondos nacionales y privados.

En el Libro Blanco de la Comisión se concede una gran importancia a los precios del transporte y a la internalización de los costes externos, en particular en el transporte por carretera. BUSINESSEUROPE cree que es esencial que: el transporte no sea caro, en detrimento de una Europa competitiva; se aplique a todos los modos de transporte garantizando un nivel de igualdad; se evite una doble carga: los impuestos y tasas ya pagadas se tendrán que tener en cuenta; la percepción es parte del mecanismo de financiación para la infraestructura y de una política integrada para una economía europea competitiva.

En cualquier caso BUSINESSEUROPE no cree que la internalización de los costes externos generados por los vehículos pesados, que han sido el foco principal con la revisión en curso de la ‘Directiva de la Euroviñeta’, debería ser obligatorio.

4) La dimensión exterior

BUSINESSEUROPE acoge con satisfacción el énfasis de la Comisión sobre la dimensión exterior del transporte.

Es muy importante proseguir con la apertura de los mercados de transporte a la libre competencia y sin distorsiones y soluciones ambientalmente sostenibles y continuar con el objetivo de un mayor acceso al mercado en el transporte en todas las negociaciones internacionales pertinentes. Igualmente, la seguridad europea, la privacidad y las normas medioambientales deben ser promovidas en todo el mundo, en la medida de lo posible.

En el esfuerzo por reducir las emisiones de CO2 del transporte, Europa debe aspirar a un enfoque normativo internacional. En el sector del automóvil por ejemplo las normas, los métodos de ensayo y los límites de emisión difieren de un mercado a otro. En los EE.UU., Europa y Japón, esto ha llevado a diferentes soluciones técnicas y a pruebas de certificación un tanto diferentes como resultado de un aumento de costes. Esto significa que se necesita más tiempo para que los vehículos más limpios salgan al mercado. Teniendo en cuenta hoy en día el apoyo mundial general de reducción de emisiones de CO2, la UE debería tomar la iniciativa y conducir un proceso de armonización en todo el mundo hacia un enfoque integrado.

Es esencial la igualdad de condiciones para asegurar la competitividad global de cada segmento del transporte y los riesgos que implica cualquier enfoque unilateral de la UE deben ser cuidadosamente evaluados.

Deja un comentario