Semana Europea de la Movilidad 2011


Durante toda la semana pasada, desde el 16 de septiembre, alrededor de 2.000 ciudades europeas participaron en la 10 ª edición de la Semana Europea de la Movilidad. Con el tema central de la “Movilidad Alternativa”, las ciudades participantes promovieron medios de transporte sostenibles, ya sea transporte público, bicicleta o a pie, con el objetivo de animar a los ciudadanos a reconsiderar sus hábitos de viaje. La SEM tiene como objetivo poner de relieve la cantidad de energía que se puede ahorrar por un cambio modal de uso del vehículo privado hacia modos de transporte más sostenibles.

El sector del transporte es el mayor consumidor de energía en Europa, con un consumo anual de 140 millones de toneladas de petróleo y 470 millones de toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero de CO2 en el transporte urbano. El creciente volumen de los viajes en vehículos privados, que dependen principalmente de los combustibles fósiles, es uno de los principales retos que deben abordarse con el fin de reducir el consumo de energía y aumentar la eficiencia energética en nuestra sociedad y la economía. En vista de esto, la movilidad alternativa puede ayudar a hacer la vida urbana más sana, más segura y más agradable, consiguiendo una mejora de la calidad del aire y una reducción de los niveles de CO2.

La campaña de 2011 está en línea con la estrategia de duplicar la cuota de mercado del transporte público en todo el mundo para el año 2025. Concretamente, en Europa, significaría duplicar la cuota de mercado del transporte público del 15 al 30%, lo que daría lugar a triplicar el número de viajes diarios en transporte público. Esto significaría una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte urbano en Europa de 470 a 380 millones de toneladas de CO2 en el año 2025, logrando así los objetivos de la UE de reducir las emisiones de CO2 en un 20% en 2020.

Un cambio modal hacia el transporte público es indispensable para una mejor gestión del consumo energético del transporte. De hecho, el transporte público consume alrededor de un 60% menos de energía por pasajero/km. Además, entre el 40 y el 50% de los vehículos funcionan con electricidad, lo que reduce la huella de carbono del transporte público. El transporte público es por tanto un factor esencial para lograr los objetivos de la UE 20/20/20 y puede jugar un papel importante en el logro de una movilidad de cero emisiones de carbono.

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