Nuevo máximo histórico: el gasóleo a 1,4 €/l


Una semana más, por cuarta vez en lo que va de año, el precio del gasóleo ha vuelto a superar su máximo histórico al situarse en 1,4 €/l (1,399 €/l), según los últimos datos publicados por el Boletín Petrolero de la Unión Europea. Así, desde que comenzara el año este combustible se ha incrementado un 8%, a lo que hay que sumar la subida acumulada del 18% en 2011.

Asimismo, en los últimos tres años, desde enero de 2009 (0,8646 €/l), el precio del gasóleo se ha incrementado un 62%.

Evolución precio Gasóleo 2011-2012 (€/l)

Y en este contexto, el próximo 1 de abril las tarifas de los servicios públicos regulares interurbanos permanentes de uso general de transporte de viajeros por carretera se incrementarán un 3,2%, a lo que hay que restarle la subida a cuenta del 2,2% que se produjo a finales de julio de 2011.

ASINTRA considera que esta subida no es suficiente, ya que no alcanza a equilibrar los incrementos de costes que el transporte de viajeros por carretera, en todas sus modalidades, viene sufriendo desde hace años, especialmente los derivados de la fuerte caída de la demanda de los últimos años y del constante incremento del precio del gasóleo, por lo que ha solicitado al Ministerio una revisión extraordinaria del 10% para paliar la difícil situación en la que se encuentra la mayor parte de las empresas del sector.

Conviene señalar que la legislación vigente (LOTT) reconoce la pertinencia de subidas de tarifas extraordinarias para satisfacer la necesidad de garantizar el equilibrio económico del servicio de transporte, y en este caso, del servicio regular de transporte de viajeros por carretera.

En este sentido, ASINTRA ha realizado un estudio, resumido en el Semanal nº 414, donde se recogen sólidos fundamentos que sustenta una subida tarifaria de los servicios interurbanos regulares de viajeros en autobús y el impacto que supondría el incremento de las tarifas sobre el IPC. En 2011, el peso del conjunto del transporte público interurbano (incluyendo además de autobús, tren, avión y otros modos) en el IPC es del 0,725%. El INE no publica la cifra exacta que supone el transporte interurbano en autobús regular, pero atendiendo a que éste representa un 37% del número total de viajeros, su peso en el IPC podría estar en el entorno del 0,265%.

Teniendo en cuenta este reducido peso de las tarifas de autobús regular interurbano en el IPC, el impacto de la subida tarifaria extraordinaria propuesta por el sector del 10%, sería del 0,015%. En términos de impacto sobre el poder adquisitivo de los hogares, la subida del 5,79% de la tarifas de autobús implicaría, para un hogar medio con una renta anual neta de 26.100 € (renta anual media neta de los hogares españoles según Encuesta de Condiciones de Vida publicada por el INE) una pérdida de poder adquisitivo de 4 € al año. Un impacto muy reducido desde el punto de vista de la inflación y del poder adquisitivo de las familias, pero que, sin embargo, y como se ha venido argumentando, es determinante para garantizar la viabilidad económica y el sostenimiento del empleo de un servicio fundamental para garantizar la movilidad sostenible y la vertebración territorial de España.

De este estudio cabe concluir, según se expone ampliamente y se razona a lo largo de su texto, la necesidad de llevar a cabo una revisión tarifaria extraordinaria, que minore el deterioro del equilibrio económico que vienen experimentando los operadores de concesiones de servicios regulares de autobuses, y que cubra, además, el incremento en costes que desde el 1 de enero soportan los operadores como consecuencia del incremento fiscal.

Este incremento extraordinario de tarifas debería ser de, al menos, el 10%, para permitir cubrir el déficit acumulado hasta octubre de 2011, y evitar que el incremento del precio de los carburantes no lastre aún más el equilibrio económico de los concesionarios. Esta revisión tarifaria es fundamental para garantizar en el corto y medio plazo la provisión de unos servicios de movilidad esenciales para la sostenibilidad económica, social y medioambiental, y con unas exigencias y unos niveles crecientes de calidad.

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