El IVA del transporte de viajeros sube del 8 al 10%, manteniéndose en el tipo reducido


En el BOE del pasado sábado, 14 de julio de 2012, se publicó el Real Decreto-Ley 20/2012, de 13 de julio, de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad.

El artículo 23 modifica la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido. Esta modificación, que entrará en vigor el próximo 1 de septiembre de 2012, eleva el tipo impositivo general del 18 al 21% y el reducido pasa del 8 al 10%.

A pesar de que una gran parte de los productos que pagaban un gravamen reducido del 8% ahora pasarán a abonar el general (21%), el transporte de viajeros se mantiene en el tipo reducido, ahora del 10%.

El autobús es un bien social de primera necesidad, que además de contribuir a la sostenibilidad y competitividad de la economía española, es la única alternativa de transporte con la que cuentan millones familias españolas, no sólo por su flexibilidad, también por sus reducidas tarifas.

Una subida del IVA, del 8 al 21%, hubiese afectado de modo especialmente negativo a las empresas de transporte de viajeros por carretera, un sector que desde hace unos años se encuentra inmerso en una situación muy difícil debida a la constante y fuerte caída de la demanda de viajeros, a lo que se suma el gran incremento de costes, especialmente el del precio del gasóleo que desde el año 2009 ha subido un 60% y es uno de los principales componentes de la estructura de costes de las empresas de autobuses. Asimismo, el sector también está gravemente afectado por la ausencia de financiación, la morosidad de las administraciones públicas y la reducción de los márgenes empresariales.

Como datos a destacar, un 26% del total de hogares españoles, es decir más de cuatro millones de familias, dependen del transporte público para satisfacer sus necesidades de movilidad al no disponer de vehículo propio.

Pero el autobús no es sólo un modo de transporte especialmente relevante para los millones de hogares españoles que no disponen de vehículo privado, también es clave, gracias a sus reducidas tarifas, para aquellos hogares con menores niveles de renta (jóvenes y 3ª edad) al ofrecer un servicio que es tres veces más barato que el del vehículo privado o el avión, dos veces más barato que el AVE y 1,3 veces más barato que el tren de larga distancia y similar al tren de media distancia –a pesar de no contar con las tarifas subvencionadas de las que disfruta el tren–. Además de la accesibilidad física, uno de los pilares de la movilidad sostenible es contar con modos de transporte con tarifas económicamente asequibles para el conjunto de la población.

El gasto en transporte es una partida importante del total de gastos de los hogares españoles. Como es evidente, el esfuerzo económico para satisfacer las necesidades de transporte, entendido como porcentaje de los ingresos netos regulares dedicados a gastos de transporte, es superior para los hogares con un nivel de renta medio-bajo, que llegan a dedicar el 25% del total de los ingresos.

El uso de autobús interurbano supone un ahorro estimado para los hogares de 6.005 M€ (un 45% del gasto total en transporte) frente a la alternativa del vehículo privado. Paralelamente la sustitución del 10% de los desplazamientos en coche por autobús, supondría un ahorro de 3.484 M€ (un 26% en el total de gastos de transporte).

Asimismo, los servicios de transporte discrecional y turístico contribuyen de manera decisiva al desarrollo de otras actividades económicas, especialmente el turismo, principal industria de España e impulsor de la recuperación económica, por lo que no sólo tendrían que quedar exentos de la subida del IVA, también deberían recibir medidas específicas de apoyo que fomenten su consistencia económica, su rendimiento empresarial y su estabilidad.

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