BUSINESSEUROPE: Previsiones económicas de otoño 2012


BUSINESSEUROPE, confederación europea de organizaciones empresariales, acaba de publicar las previsiones económicas de otoño 2012, que han sido elaboradas en estrecha coordinación con las Federaciones miembro, entre ellas CEOE.

1. SITUACIÓN ECONÓMICA

  • La incertidumbre política y financiera continúa afectando negativamente a la confianza empresarial, el crecimiento y el empleo.
  • El PIB crecerá únicamente un 0,5% en 2013 en la Unión Europea y un 0,1% en la Zona Euro. No obstante, continúan las disparidades entre Estados miembros. Mientras en España el PIB se contraerá un -1,4% y en Italia un -0,6%, en Alemania subirá un 1%, en Reino Unido un 1,4% y en Polonia un 1,8%.
  • A finales de 2012 se habrán perdido alrededor de 700.000 puestos de trabajo. Una destrucción de empleo que continuará en 2013. En dicho año, la tasa de paro alcanzará el 11% en la Unión Europea (11,5% en la Zona Euro), aumentando en España hasta el 26,5%.
  • La inversión continuará siendo débil, debido a las dificultades de acceder a financiación en condiciones ventajosas, especialmente para las PYME de los países periféricos.
  • El crecimiento de las exportaciones netas son el único son el único componente que está impulsando el crecimiento económico. Éstas aumentarán un 3,5% frente al 2,3% de las importaciones netas. El superávit por cuenta corriente pasará del 0,3% del PIB en 2012 al 0,7% en 2013.
  • Varias economías de la Zona Euro continuarán reduciendo sus déficits comerciales, como consecuencia de la reducción de los Costes Laborales Unitarios.
  • La consolidación fiscal avanzará y se espera que el déficit público total caiga al 3,3% del PIB, comparado con el 6,9% de 2009.

2. CONSIDERACIONES POLÍTICAS

  • Para aumentar la confianza, los responsables políticos europeos han de comprometerse a dar pasos concretos para fortalecer el euro, incluida una mayor integración política y económica.
  • La disciplina fiscal y las reformas estructurales están comenzando a mostrar efectos positivos. Los Estados miembros necesitan introducir reformas estructurales ambiciosas para aumentar la competitividad y contribuir a que los costes laborales reflejen mejor los niveles de productividad.
  • Los Estados miembros también han de progresar en términos de consolidación fiscal, con el fin de incrementar la confianza y, por tanto, el crecimiento a largo plazo. Los programas de consolidación fiscal deberían ir dirigidos a aumentar la eficiencia del sector público, recurriendo, entre otras cuestiones, a la colaboración público privada. Además, deberían prever medidas de inversión para el crecimiento y de restablecimiento de la confianza del consumidor.
  • Las acciones para mejorar la estabilidad financiera a largo plazo, a través de la recapitalización bancaria y la modificación del marco reglamentario financiero, deben aplicarse de tal manera que aumente el acceso de las empresas a la financiación. Es una cuestión clave para preservar la inversión y el crecimiento.
  • El programa de operación monetaria de compraventa del BCE, según el cual la compra de bonos está sujeta a los progresos en las reformas estructurales efectuadas por los Estados miembros, puede favorecer la estabilidad financiera y reducir la fragmentación de los mercados financieros de la Zona Euro.

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