Ana Pastor niega que el Gobierno sopese imponer peajes en las autovías actualmente libres de pago


En declaraciones a la Cadena Ser, la semana pasada la ministra de Fomento, Ana Pastor, confirmó que su Departamento estudia la constitución de una empresa pública dependiente de Fomento para que asuma la decena de autopistas que actualmente afrontan un riesgo de quiebra y su correspondiente deuda, un total de unos 3.500 M€.

“El Estado tiene una responsabilidad patrimonial sobre las autopistas, de forma que si se deja caer una autopista, esa responsabilidad va al déficit”, detalló Pastor. “Estamos ante un gravísimo problema y hay que darle una salida, y una salida razonable para todos”, añadió.

Pastor recordó que las causas de la situación de estas vías son la caída de los tráficos y el sobrecoste que afrontaron en las expropiaciones. “Algunos tribunales decidieron que un metro cuadrado de esos terrenos valía lo mismo que un metro cuadrado en la Gran Vía”, apuntó al respecto.

De la decena de autopistas con problemas económicos y financieros, seis de ellas se han declarado ya en concurso de acreedores. Se trata de tres radiales de Madrid R-3, R-5 y R-4, la Madrid-Toledo, la Ocaña-La Roda y la Cartagena-Vera. Entre las vías en dificultades también figuran la R-2 y la autopista al aeropuerto de Barajas.

Por contra, la ministra Fomento rechazó que el Gobierno sopese imponer peaje en las autovías actualmente libres de pago directo para el usuario. “Tenemos un sector de transporte, con muchos pequeños transportistas, en una situación que, en caso de imponer ese servicio (peaje), les llevaría a cerrar la empresa”, argumentó.

Asimismo, la titular de Fomento explicó que “cada ciudadano paga 432 € cada vez que alguien se sube al tren”. Unas manifestaciones con las que la titular de la cartera de Fomento constata las fuertes pérdidas en las que incurre la alta velocidad española.

Por el contrario, un viaje de 500 kilómetros por carretera implica el pago de 98 € en concepto de impuestos, de los que, en el escenario más optimista, tan solo el 9% revierte a la propia infraestructura en concepto de mantenimiento y conservación.

“Con estas dos cifras encima de la mesa, asistimos con extrema preocupación a la constatación de un deterioro sin precedentes de nuestras carreteras, agravado por los temporales de nieve y lluvia que venimos sufriendo en los últimos meses. Es urgente que se imponga la sensatez en la política de transportes”, ha señalado en un comunicado de prensa la Asociación Española de la Carretera (AEC) al respecto.

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