UE. El Consejo y el Parlamento llegan a un acuerdo sobre la regulación del tacógrafo


La semana pasada el Consejo de la Unión Europea y la comisión negociadora del Parlamento Europeo alcanzaron un acuerdo informal sobre el nuevo reglamento sobre el tacógrafo utilizado por el transporte por carretera. El texto acordado (9275/1/13) todavía tiene que ser aprobado formalmente por el Consejo en forma de “posición en primera lectura” y luego por el Parlamento, que tiene tres meses para oponerse a la decisión del Consejo.

El objetivo del nuevo proyecto de ley, que sustituirá al Reglamento de 1985 sobre el tacógrafo, es dificultar el fraude y reducir la carga administrativa, en particular mediante la introducción de un “tacógrafo inteligente” conectado vía GPS, así como una serie de nuevas medidas regulatorias.

La grabación manual actual de la localización del vehículo se sustituirá por una grabación automatizada a través de su posicionamiento por satélite. La comunicación remota de este “tacógrafo inteligente”, que suministrará información básica sobre el cumplimiento normativo, permitirá la detección temprana de una posible manipulación o mal uso, lo que permitirá a los agentes de inspección colocar mejor los controles en carretera y evitar otros innecesarios.

Los cambios regulatorios también incluyen requisitos más estrictos para los talleres responsables de la instalación y calibración de los tacógrafos y una exención más amplia de la obligación de utilizar tacógrafos, lo que debería ayudar a reducir la carga administrativa, en particular para las pequeñas y medianas empresas. Las medidas regulatorias se aplicarán antes de la introducción del “tacógrafo inteligente”, es decir, dos años después de la publicación del Reglamento en el Diario Oficial de la Unión, con la excepción de las normas relativas a la aprobación y control de los talleres y al uso de tarjetas de conductor, que será de aplicación un año antes.

Con respecto a los principales temas de discusión entre el Consejo y el Parlamento sobre el proyecto de Reglamento, se han alcanzado las siguientes soluciones de compromiso:

  • El establecimiento del “tacógrafo inteligente”, es decir, de la aplicación de una nueva tecnología vía satélite, se convertirá en obligatoria 36 meses después del establecimiento de las especificaciones técnicas para el nuevo tacógrafo, probablemente en 2017 o 2018. Esta medida se aplicará a los vehículos de nueva matriculación. Otros vehículos que efectúan transportes internacionales deberán ser adaptados al “tacógrafo inteligente” a más tardar 15 años después de la fecha antes indicada de aplicación.
  • Además del lugar de inicio y fin del período de trabajo diario, se registrarán puntos de ubicación cada tres horas de tiempo de conducción acumulado. Igualmente, el tacógrafo deberá estar equipado con, o tener la capacidad de conectarse, un interfaz que facilite su integración en los sistemas de transporte inteligentes (ITS), sujeto a ciertas condiciones.
  • Los Estados miembros deben asegurarse de que los inspectores disponen del material suficiente que se enumeran en el reglamento para llevar a cabo sus tareas de supervisión, pero no habrá obligación de proporcionarles el equipo remoto de detección precoz durante los primeros 15 años después de la introducción del “tacógrafo inteligente”. Después de ese período, los Estados miembros proporcionarán estos equipos, en su caso, en función de sus estrategias nacionales de aplicación.
  • Los conductores no profesionales que utilizan sus vehículos para transportar materiales o equipamiento necesario para su trabajo estarán exentos del uso del tacógrafo en un radio de 100 km desde la sede de su empresa, siempre y cuando el peso del vehículo no exceda de 7,5 toneladas. En la actualidad, los Estados miembros tienen ya la posibilidad de conceder una exención, a nivel nacional, para las operaciones de transporte en un radio de 50 km.
  • La protección de datos, así como la formación de los controladores, se reforzarán.
  • La Comisión seguirá de cerca la emisión de tarjetas de conductor temporales a los conductores de terceros países, en particular con el fin de asegurarse de que no hay un impacto negativo en el mercado laboral.
  • Además, la Comisión debe considerar si el control de los tiempos de conducción y descanso se puede mejorar en el futuro, incluyendo sensores de peso en el “tacógrafo inteligente”.

La Comisión presentó su propuesta en julio de 2011 (13195/11). Las negociaciones entre el Consejo y el Parlamento Europeo se basan en el acuerdo político alcanzado por el Consejo en octubre de 2012 (13725/12), por un lado, y en las enmiendas que figuran en la posición en primera lectura del Parlamento del mes de julio de 2012.

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