Prioridades de BUSINESSEUROPE para el futuro del transporte en Europa (I)


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La patronal europea BUSINESSEUROPE acaba de lanzar el documento “Business´priorities for the future of transport in Europe”, en el cual se recogen las aportaciones recibidas por los miembros del Consejo del Transporte y la Logística y de la Comisión de Infraestructuras y Urbanismo de CEOE.

El transporte es uno de los pilares del mercado único, lo que permite la libre circulación de bienes y personas en toda Europa y a nivel internacional. Se trata de un sector en el que Europa es líder mundial, tanto en las operaciones de fabricación y como de transporte. El propio sector del transporte representa el 5% del PIB de la UE y emplea a alrededor de 11 millones de personas , pero sus efectos indirectos positivos son mucho mayores.

Las redes de transporte deben ser vistas como las venas de la economía de la UE , y sin ellas , el comercio sería imposible. De hecho , la capacidad de estas redes determina los límites de comercio. Por otra parte, la creación de buenas conexiones para los pasajeros es fundamental para la movilidad de los trabajadores y de los ciudadanos en toda Europa y, por tanto, la creación de nuevos puestos de trabajo, oportunidades y crecimiento.

La eficiencia de los distintos modos de transporte (es decir, por carretera, ferroviario, aéreo, marítimo y fluvial) y la calidad de las interconexiones entre estos modos, afectan directamente a los flujos comerciales y a la competitividad de las empresas europeas, como usuarios de los servicios de transporte . Además, la compatibilidad y la interoperabilidad de las redes nacionales, así como la logística tienen un gran impacto en la eficiencia y por lo tanto en el coste. Por otra parte, la accesibilidad internacional es vital para asegurar los flujos de exportaciones europeas a los mercados extranjeros.

Huelga decir que los servicios de transporte más eficientes y rentables son mejores para la economía de la UE. Al mismo tiempo, sin embargo, las empresas están experimentando como Europa aún no está completamente conectada. Las redes de transporte no están funcionando de manera óptima y las interconexiones, especialmente a través de las fronteras se pueden mejorar de manera significativa. Las deficiencias en cuanto a la interoperabilidad de los equipos y medios de transporte impiden que la logística sea eficaz y más eficiente. El resto de barreras regulatorias , administrativas y técnicas en todos los modos de transporte deben ser eliminadas.

Por otra parte, los retos vinculados a la inversión, el aumento de la demanda, lograr un transporte más sostenible y a prueba de futuro, mientras se mantiene la necesidad económica de abordar con decisión una visión clara del futuro del transporte en Europa. Facilitar la movilidad es vital para el crecimiento y la creación de empleo, lo que facilita una mayor integración y asegura la inclusión social, en beneficio de todos los europeos.

Con este documento de estrategia, BUSINESSEUROPE ofrece sus puntos de vista para lograr un transporte sólido, auténtico y competitivo en la UE y una política de logística para el corto, medio y largo plazo.

Así, en el documento se esbozan algunas de las dificultades que persisten para la consecución de un verdadero mercado único de transporte y ofrece recomendaciones políticas para hacer frente a estos obstáculos.

Mensajes clave

  • El transporte es uno de los pilares del mercado único, lo que permite la libre circulación de bienes y personas a través de fronteras.
  • El coste y la eficiencia de los servicios de transporte y la calidad de las redes de infraestructuras de Europa afectan directamente a los flujos de comercio, la movilidad y la competitividad de las empresas europeas.
  • Las empresas están comprobando como Europa aún no está completamente conectada, lo que dificulta las oportunidades de negocio, la competencia leal y, en última instancia, el crecimiento y la creación de empleo. La finalización de las Redes Transeuropeas de Transporte (RTE-T) es crucial a este respecto.
  • Garantizar las suficientes inversiones en el futuro y la infraestructura existente es por lo tanto esencial, estableciendo una base sólida para el transporte en Europa.
  • Teniendo en cuenta el impacto sobre la competitividad europea, los desafíos vinculados a la inversión y el aumento de la demanda deben abordarse con decisión, con una clara visión para el futuro del transporte en Europa; lograr un transporte más sostenible y a prueba de futuro mientras se garantiza la rentabilidad.

Hechos y cifras

  • El propio sector del transporte emplea directamente a 11 millones de personas y representa el 5% del PIB de la UE.
  • En 2011, se estima que el total de las actividades de transporte de viajeros en la UE, por cualquier modo de transporte motorizado, ha ascendido a 6.569 millones de viajeros-kilómetro, lo cual supone, en promedio, alrededor de 13.060 kilómetros por persona. Los turismos representaron el 73,4% del total, el aéreo un 8,8%, los autobuses y autocares un 7,9%, los ferrocarriles un 6,3%, los vehículos de dos ruedas un 1,9%, el tranvía y el metro un 1,4% y el transporte marítimo intracomunitario un 0,6%.
  • La calidad de los servicios de transporte tiene un impacto importante en la calidad de vida de las personas. De media, el 13,2% del presupuesto de cada hogar se gasta en bienes y servicios de transporte.
  • En Londres, el 20% de los viajeros pasan más de dos horas al día hacia y desde el trabajo, lo que equivale a un día de trabajo a la semana. En Alemania, el 37% pasa una hora al día en los desplazamientos.
  • La congestión está costando a Europa alrededor del 1% del PIB de la UE cada año.

¿Cuáles son los objetivos de BUSINESSEUROPE?

  • Un verdadero mercado único del transporte: la eliminación de las restantes barreras regulatorias, administrativas y técnicas en todos los modos de transporte.
  • Una política global y realista de transporte en la UE, que apoye un sistema de transporte competitivo y sostenible, beneficiando la economía real.
  • La mejora de la interoperabilidad de las redes nacionales de transporte, lo que facilitaría el proceso de integración y la aparición de operadores multinacionales y multimodales. La promoción efectiva de la comodalidad es clave en este sentido.
  • Más enfoque en la logística inteligente y en las soluciones de TIC para mejorar la eficiencia del transporte. Esto incluye una mejor utilización y un despliegue más amplio de los sistemas de transporte inteligentes.
  • Un cumplimiento uniforme y estricto de las reglas de transporte existentes. Esto comienza con la implementación de alta calidad y la correcta aplicación de la legislación de la UE, sobre la base de los principios de legislación inteligente y garantizando un enfoque integrado.
  • Garantizar un nivel suficiente de inversión pública y privada, tanto a nivel comunitario como nacional, para que se pueda completar a nivel mundial y mantener unas redes de infraestructura de alta calidad.
  • Igualdad de condiciones internacionales para los servicios de transporte, sobre la base de normas y prácticas comunes.

Principales retos

  • Reducir los impactos ambientales del sector del transporte, sin dañar el crecimiento económico: el Libro Blanco de Transporte de 2011 de la Comisión establece las metas más ambiciosas, por ejemplo propone que para 2050 el sector del transporte reduzca sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 60% respecto a 1990. Hay que tener cuidado al abordar los desafíos ambientales en el sector del transporte sin sacrificar la eficiencia y comprometer la movilidad. Es crucial que las políticas de la UE incentiven (no penalizan) a la industria para que tome las medidas adecuadas de cara a desarrollar un sistema de transporte más sostenible y competitivo.
  • Los altos precios de la energía y la dependencia del petróleo: El transporte se ha vuelto más eficiente energéticamente, pero en Europa el sector se enfrenta a unos costes muy altos de la energía, provocados también por la mayor presión fiscal que se aplica en la UE frente a otros lugares. Al mismo tiempo, el sector todavía depende del petróleo para el 96% de sus necesidades energéticas. La limitación de la carga fiscal y económica y la diversificación sostenible de los combustibles y las fuentes de combustibles, incluyendo las nuevas tecnologías, son componentes esenciales para la construcción de un sistema de transporte más sostenible en Europa.
  • La falta de análisis coste-beneficio: Es fundamental basar toda acción política en lograr un transporte más sostenible en Europa en hechos y cifras fiables y evaluaciones de impacto exhaustivas, con verificación de la competitividad como un componente clave. Cuando la Comisión establece objetivos y puntos de referencia para reducir las emisiones de transporte o metas generales de cambios, esto sigue siendo motivo de preocupación.
  • El exceso de regulación: Ya hay numerosas normas europeas, sectoriales y nacionales que afectan al transporte. Sin embargo, la aplicación y el cumplimiento de estas normas es a menudo débil. En lugar de desarrollar nuevas normas para añadir o revisar la legislación para hacer frente a los retos pendientes, muchos obstáculos y problemas que dificultan la movilidad se pueden resolver mediante una mejor aplicación de las normas existentes. Del mismo modo, el transporte no debe estar integrado en la Directiva sobre Diseño Ecológico de 2009 para evitar la doble regulación. Un marco regulador fiable y competitivo es un factor clave de éxito para las actividades comerciales en el sector del transporte.
  • Inversión: Se necesitan grandes inversiones para completar las redes transeuropeas de transporte y mantener la infraestructura existente. Entre 2000 y 2006, la UE ha invertido 859 M€ en infraestructuras de transporte clave, como carreteras, vías férreas y puentes. Sin embargo, el coste de desarrollo de la infraestructura de la UE para que coincida con la demanda de transporte se ha estimado en más de 1,5 billones de € entre 2010 y 2030. Además, la infraestructura se ha desarrollado de manera desigual en las partes oriental y occidental de la UE. Los tomadores de decisiones deben diseñar políticas para hacer que Europa sea más atractiva como lugar de inversión para el sector del transporte.
  • Aumento de la demanda y la congestión: La congestión no es sólo un problema importante para la población, también para las empresas. La congestión cuesta a Europa alrededor del 1% del PIB de la UE cada año. Por otra parte, se prevé que la actividad de transporte de mercancías aumente un 40% para 2030 y en un 80% para 2050. El tráfico de pasajeros crecerá un poco menos: un 34% para 2030 y un 51% para 2050. Al mismo tiempo, BUSINESSEUROPE apoya plenamente la postura de la Comisión de que “restringir la movilidad no es una opción”. Sistemas de transporte inteligentes pueden desempeñar un papel importante en la reducción de la congestión, la reducción de CO2 y las emisiones contaminantes, al tiempo que se mejora la seguridad.
  • Flexibilidad: Las empresas deben tener flexibilidad para elegir su modo preferido de transporte. Es importante que el llamado cambio modal no sea forzado en contra del libre mercado, ya que puede conducir a pérdidas significativas en la eficiencia de costes y poner la competitividad de las empresas europeas en peligro. Los modos de transporte no sólo compiten entre sí, sino que también deben ser vistos como complementarios.

En el transporte, el desempeño ambiental de los modos depende de una serie de circunstancias, tales como las condiciones geográficas, la demografía, el acceso general a las alternativas, su potencial para utilizar su capacidad (que depende del tamaño y la frecuencia de los envíos ), la necesidad de carga y descarga (que depende de su capacidad de puerta a puerta y en la necesidad de almacenamiento y manipulación), la densidad de su red (que en realidad tiene un impacto directo en la distancia de transporte) , la fuente de energía utilizada, la participación de los trayectos en vacío y sus necesidades de energía y otras necesidades específicas en cuanto al tipo de mercancía transportada.

Por lo tanto , los legisladores deben abstenerse de regulación con el objeto de promover un medio de transporte específico. Principios comunes para la internalización de los costes externos, los impuestos y las regulaciones ambientales se deben aplicar en su caso para todos los modos, a fin de optimizar todo el sistema logístico.

  • Fiabilidad: Es esencial para la industria que tenga acceso a servicios de transporte fiables. La alta de fiabilidad puede afectar a la cadena de suministro y aumentar significativamente los costes para las industrias de transporte y logística. Seguir desarrollando y aplicando soluciones TIC y la creación de sistemas de logística inteligentes serán la clave en este sentido.

Una visión del transporte en Europa

BUSINESSEUROPE cree que el desarrollo de un transporte más competitivo y sostenible exige un enfoque integrado y equilibrado que tenga en cuenta los aspectos económicos, ambientales y sociales.

De este modo, el futuro de la política de transportes de la UE debería incluir los siguientes 15 ingredientes:

1) Una mayor apertura de mercado: En general , la apertura de mercados y la creación, así, de una mayor competencia ha dado lugar a una mayor eficiencia, una mayor movilidad y menores costes. Promover la apertura y transparencia (transfronteriza) de las licitaciones públicas es esencial en este sentido.

2) Mejora de la eficiencia energética: Se debe mejorar el rendimiento de todos los medios de transporte a través de todos los modos, por ejemplo a través del aumento de la eficiencia de los motores, la penetración de vehículos con combustibles alternativos y el despliegue de puntos de recarga/repostaje sostenibles para combustibles alternativos, con el apoyo de una financiación adecuada que proporcione incentivos a la innovación para lograr estos objetivos.

3) Reducir las emisiones de CO2: Al elegir el tipo de iniciativas para reducir las emisiones del transporte, se debe tener en cuenta que el desarrollo del transporte sostenible y asequible requiere una combinación de iniciativas para trabajar en combinación con los demás (por ejemplo, la liberalización, la conexión de las redes de infraestructuras, un transporte eficiente y más limpio, soluciones TIC, logística inteligente, la simplificación de procedimientos administrativos, la planificación de una logística adecuada, etc.).

4) El uso de la infraestructura de transporte existente de manera más eficiente: Incluyendo el uso de los más avanzados sistemas de gestión de tráfico y de información logística, el levantamiento de las restricciones subsistentes y abordar los obstáculos persistentes. También, se debe optimizar el rendimiento de las cadenas logísticas multimodales mediante la promoción de la utilización del modo más eficiente para cada paso específico en el proceso de transporte.

5) Creación de unas condiciones adecuadas para una comodalidad efectiva: Todos los modos de transporte deben ser vistos como complementarios entre sí, también a la hora de decidir sobre futuros proyectos de inversión. El objetivo esbozado en el Libro Blanco de la Comisión de 2011 para cambiar el 50% del transporte de mercancías por carretera de más de 300 Km a otros modos para el año 2050 (con un análisis de coste-beneficio ) se contradice con el principio de una política orientada al mercado y socava la visión de crear un verdadero mercado único del transporte. Un cambio modal forzado conduciría a pérdidas de eficiencia y afectaría a la rentabilidad. Este objetivo no tiene en cuenta las diferencias geográficas, tipos de productos o las soluciones de transporte disponibles.

6) Inversión en las redes del futuro: La inversión en infraestructura debe aumentar, por ejemplo a través de la Interconexión de Europa, y tomar un lugar más prominente en la formulación de políticas. Garantizar un alto nivel de compromiso público en la inversión en infraestructura, incluida la financiación suficiente tanto en la UE como a nivel nacional es crucial. Sin embargo, los fondos europeos no deberían tener efectos de distorsión en el mercado. De hecho, un enfoque basado en el mercado seguirá siendo la piedra angular del transporte y el desarrollo de infraestructuras energéticas. Por otra parte, los fondos de la UE deberían estar dirigidos a proyectos con valor añadido europeo, como los proyectos transfronterizos.

7) Hacer un mejor uso de la logística inteligente: Una mayor atención a la logística inteligente y soluciones de TIC para mejorar la eficiencia del transporte. Esto incluye el despliegue más amplio de los sistemas de transporte inteligentes.

8) Investigación e innovación: Fomentar la investigación y la innovación para lograr la progresiva reducción de los impactos ambientales del transporte, para darse cuenta de las fuentes de energía alternativas al petróleo que sean económicamente viables (biocombustibles de segunda y tercera generación, el metano sintético, etc.), una mayor eficiencia del combustible y menores emisiones de CO2. El desarrollo y la inversión en los nuevos, así como en las tecnologías ya existentes, se deben definir de una manera tecnológica y un combustible neutro. La financiación para llevar adelante las tecnologías de bajo carbono es crucial en este sentido y el BEI debe desempeñar un papel más importante aquí. Al mismo tiempo, se debe tener cuidado de no dirigir los recursos a tecnologías específicas demasiado pronto y buscar un “ganador” en una etapa temprana. En consecuencia, la política de la UE debe aspirar a crear un liderazgo industrial de la UE en la eficiencia energética y las tecnologías de transporte alternativas. Por otra parte, la inversión en investigación e innovación para lograr redes de infraestructuras más seguras y más inteligentes es esencial.

El Horizonte 2020 y las empresas relacionadas, tales como SESAR , Clean Sky II y las Pilas de Combustible y la iniciativa tecnológica del Hidrógeno son también conductos para hacer que los productores y las empresas de transporte invierten juntos en los vehículos del futuro, los servicios, las infraestructuras y las soluciones TIC para el transporte.

9) Fomento de una mano de obra cualificada: El transporte depende de un personal que los empleadores pueden implementar con flexibilidad y con las habilidades necesarias – adquirido a través de una nueva cultura de la formación para manejar los requisitos legales, operativos y de seguridad cada vez más complejos. Esto sólo es posible con un marco regulador equilibrado, suficiente para proteger a los empleados, pero no tan inflexible como para que la industria sea menos atractiva para los conductores o empresas con una menor capacidad para ofrecer puestos de trabajo. Esto es necesario para un único espacio europeo de transporte más competitivo.

10) Garantía de unos estándares mínimos de seguridad: La seguridad es esencial para todos los modos de transporte, unas normas mínimas y requisitos deben ser respaldados en toda Europa.

11) Establecimiento de unos derechos coherentes para los pasajeros: Deben promoverse unos derechos para los pasajeros, mínimos generales y aplicables a todos los modos de transporte, para evitar el actual mosaico en los diferentes modos, que conduce a la inseguridad jurídica y a costes adicionales.

12) El diseño de la regulación inteligente: En lugar de introducir nuevas normas para todos los retos del transporte, se debe poner un mayor énfasis en una mejor aplicación y cumplimiento de la legislación vigente, la auténtica participación de las partes interesadas y la formulación de políticas basadas en la evidencia a través de evaluaciones de impacto globales. Lo mismo se aplicaría a la revisión de la legislación existente. Se debe poner también el punto de mira en la generación de una legislación de calidad, comprensible y controlable que protege la previsibilidad para la industria.

13) Garantizar una aplicación uniforme y sólida: Controles comunes y compartir las mejores prácticas en la aplicación en toda Europa serían el soporte de un marco regulatorio, seguro y garantizarían también la seguridad jurídica.

14) La mejora de la competitividad global: Es esencial garantizar un campo de juego internacional equitativo para asegurar la competitividad global de cada segmento de transporte. Esto también implica un mejor acceso a los mercados, la competencia leal y sobre la base de normas internacionales. Las normas de la UE no deben ir más allá de los acuerdos internacionales por ejemplo, para la aviación y el transporte marítimo.

15) Asegurar una mejor coordinación a nivel de la UE: Hay una fuerte necesidad de una estrategia europea más coherente para el transporte en Europa. En la actualidad, las principales cuestiones que afectan al transporte son tratadas por diferentes comisarios europeos y Direcciones Generales. El resultado es que las políticas a menudo no convergen, e incluso, a veces, entran en conflicto. Hay una necesidad de una mejor coordinación y cooperación a nivel de la UE y del fomento de un enfoque orientado a resultados sobre la base de objetivos ambiciosos, pero realistas.

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