Nueva Revista ASINTRA núm. 150: El autobús: una solución sostenible para la movilidad de personas


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A finales del pasado mes de julio, lanzamos el último número de la Revista ASINTRA bajo el título El autobús: una solución sostenible para la movilidad de personas que puede leerse o descargarse en la página web de la Federación: Nº 150

En este número se recogen, entre otros temas, los principales temas que centraron la última reunión de la Junta Directiva de ASINTRA; la reelección de Rafael Roig como presidente de la FEBT; la oferta Clima que ha lanzado Mobileye, para una conducción segura y eficiente; toda la información sobre la celebración de la primera Universidad de Verano organizada por CONFEBUS en La Granja; el viaje de los alumnos del Master a las fábricas de Mercedes-Benz y Setra en Alemania; los nuevos concursos de las líneas de Fomento; la defensa de Ana Pastor del Proyecto de Ley del Sector Ferroviario en el Congreso; las principales prioridades para 2015 y 2016 presentadas por Violeta Bulc; las prioridades de la Presidencia luxemburguesa para el transporte; Acuerdo político del Consejo de Ministros de Transporte; junto con diversos artículos de opinión en la sección del Foro de Expertos: Algunos números sobre el transporte público interurbano en España (2); Incentivos perversos en las normas de valoración de los nuevos pliegos concesionales; los nuevos Consejeros de Transporte de las CC.AA.; el anuncio de FIAA, que traslada su próxima edición a mayo de 2017; la Campaña de promoción del transporte público de Fomento: Moviendo tu mundo; un extenso reportaje sobre CITRAM; La Lupa del Autobús: Sobre el procedimiento de selección de la mejor oferta en orden a la adjudicación de los servicios concesionales; un resumen de UITP Milán 2015… y mucho más.

Editorial: Modelo de licitación

La forma de selección de proveedores de transporte público por parte de las administraciones públicas ha ido cambiando en los últimos años, derivando en concursos donde el precio ha ido tomando peso en los pliegos de todo tipo, hasta convertirse en el elemento que determina la selección del proveedor a aquel licitador que haya presentado la oferta más económica. Esta práctica, que se inició en el transporte escolar de centros públicos, se está extendiendo al resto de contrataciones de las Administraciones Públicas.

Los modelos de licitación actuales son determinantes en el proceso de renovación de los contratos y definirán el modelo de empresa de transporte del futuro; es necesario acometer una profunda revisión de los mismos.

La licitaciones deben ser concurrentes, transparentes, equitativas y equilibradas. Los actuales modelos no logran el objetivo de conseguir la mejor relación entre los atributos que componen el servicio de transporte, la calidad, la seguridad, la innovación y el precio; generan riesgos importantes de sostenibilidad en los contratos adjudicados y, por ende, la insatisfacción de los clientes.

El futuro del transporte, y máxime cuando estamos contemplando el cumplimiento de Obligaciones de Servicio Público, no debe estar condicionado únicamente por el precio. En el transporte hay multitud de atributos que deben ser más valorados en los criterios de ponderación de cara a la adjudicación de los contratos. Nuestros servicios son ya de por sí muy económicos, por lo que en las licitaciones debe primarse la sostenibilidad desde el punto de vista social, medioambiental y económico, destacando siempre la seguridad, la innovación y la calidad.

Tal y como se están llevando a cabo las licitaciones, basadas fundamentalmente en las las tarifas para la adjudicación de los contratos, ya sean de servicios regulares de uso general, especial o urbano, van a provocar cambios en las estructuras del sector y a futuro supondrán una pérdida de valor de los contratos y, por tanto, la innecesaria precariedad en la prestación de los servicios de transporte al cliente.

Para evitar esta situación es necesario acotar los rangos de reducción de tarifas e incremento de expediciones mediante la inclusión en las licitaciones de los correspondientes anteproyectos técnico-económicos y la obligación de presentar, por parte de los licitadores, los correspondientes estudios de demanda y costes que soportan las ofertas presentadas, como elementos fundamentales para determinar las ofertas temerarias y establecer criterios objetivos de exclusión de las mismas.

Es también fundamental la valoración de los compromisos sobre plazos ofertados para la puesta en marcha y cumplimiento de los distintos elementos incluidos en las ofertas presentadas por los licitadores y el control efectivo por parte de la Administración sobre el cumplimiento de los mismos.

Sólo así, preservaremos el necesario equilibrio económico que todo contrato precisa para su sostenibilidad durante la vigencia del mismo.

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